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Cómo mejorar la señal Wi-Fi en casa sin gastar (casi) nada

Por el Equipo Bit a Bit · · 7 min de lectura

En esta guía · 8 secciones
  1. Primero, comprueba si el problema es el Wi-Fi
  2. 1. Cambia el router de lugar
  3. 2. Entiende las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz
  4. 3. Cambia el canal Wi-Fi
  5. 4. Reinicia y actualiza el router
  6. 5. Revisa quién está conectado
  7. 6. Si nada de lo anterior basta: amplía la red
  8. Bonus: usa cable cuando puedas

Pagar por una conexión rápida y tener un Wi-Fi lento en el dormitorio es frustrante. Muchas veces el problema no es tu proveedor, sino cómo llega la señal desde el router hasta tus dispositivos.

Primero, comprueba si el problema es el Wi-Fi

Haz una prueba de velocidad (por ejemplo, en fast.com o speedtest.net) en dos lugares: al lado del router y en la habitación donde va lento. Si al lado del router la velocidad es buena y lejos es mala, el problema es la cobertura Wi-Fi. Si también es lenta junto al router, conviene llamar a tu proveedor.

1. Cambia el router de lugar

Es el cambio más efectivo y es gratis. La señal Wi-Fi se expande en todas direcciones y se debilita al atravesar paredes, muebles y, sobre todo, metal y agua.

  • Colócalo en un punto central de la casa, no en una esquina.
  • Ponlo en alto, sobre un mueble o estante, no en el suelo.
  • Sácalo de dentro de muebles cerrados o cajones.
  • Aléjalo de microondas, peceras, espejos grandes y electrodomésticos metálicos.

2. Entiende las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz

La mayoría de routers actuales emiten en dos bandas:

  • 2,4 GHz: llega más lejos y atraviesa mejor las paredes, pero es más lenta y suele estar saturada por las redes de los vecinos.
  • 5 GHz: mucho más rápida, pero con menos alcance.

Conecta a 5 GHz los dispositivos que estén cerca del router (televisor, consola, computadora) y deja 2,4 GHz para los lejanos o para aparatos inteligentes que solo la admiten. Algunos routers modernos también ofrecen la banda de 6 GHz (Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7), aún más rápida pero de corto alcance.

3. Cambia el canal Wi-Fi

Si vives en un edificio, decenas de redes pueden estar usando el mismo canal. Entra en la configuración del router (normalmente escribiendo 192.168.1.1 o 192.168.0.1 en el navegador; los datos de acceso suelen estar en una etiqueta debajo del router) y busca la sección Wi-Fi.

En 2,4 GHz, los canales recomendados son el 1, 6 u 11, porque no se superponen entre sí. Apps gratuitas de análisis Wi-Fi para Android te muestran qué canal está menos ocupado.

4. Reinicia y actualiza el router

Reiniciar el router una vez al mes libera memoria y soluciona pequeños fallos. Además, revisa si hay actualizaciones de firmware en su configuración: corrigen errores de rendimiento y de seguridad.

5. Revisa quién está conectado

En la configuración del router verás la lista de dispositivos conectados. Si aparecen aparatos que no reconoces, cambia la contraseña del Wi-Fi y usa el cifrado WPA2 o, mejor aún, WPA3. Menos dispositivos compitiendo también significa más velocidad para los tuyos.

6. Si nada de lo anterior basta: amplía la red

En casas grandes o de varios pisos, un solo router no siempre es suficiente. Estas son las opciones, de más barata a más completa:

Repetidor Wi-Fi

Recibe la señal y la vuelve a emitir. Es económico, pero reduce la velocidad a la mitad aproximadamente y a veces crea una red con otro nombre. Colócalo a medio camino entre el router y la zona sin cobertura, no en la zona muerta.

Adaptadores PLC (Powerline)

Llevan internet a través de la instalación eléctrica. Conectas uno junto al router y otro en la habitación lejana. Funcionan bien si la instalación eléctrica es moderna y ambos enchufes están en el mismo circuito.

Sistema mesh

Varios nodos que trabajan como una sola red con el mismo nombre. Tu teléfono pasa de uno a otro sin cortes al moverte por la casa. Es la solución más cómoda y la que ofrece mejores resultados en casas grandes, aunque también la más cara.

Bonus: usa cable cuando puedas

Para el televisor, la consola o la computadora de escritorio, un cable Ethernet siempre será más rápido y estable que el Wi-Fi. Además, libera la red inalámbrica para los teléfonos y las tabletas.